El bello arte de vivir es la reciente publicación del neuropsicólogo Javier Elcarte. A lo largo de la lectura ofrece diversas claves para encontrar el propósito en la vida.
“Venimos al mundo y nos toca viajar. El vehículo que nos toca, no lo elegimos nosotros, ni el modelo, ni tampoco la fábrica donde se produce, ni tampoco las personas que nos ayudan o nos enseñan a conducirlo. De hecho, mucho tiempo ni sabemos que tenemos coche: somos pequeñitos y tenemos unos copilotos que conducen nuestro coche hasta que somos capaces de conducirlo por nosotros mismos. Pero un día nos van a dar el permiso de conducir y vamos a estar en el camino. Este camino es sí o sí: toca. En este camino vamos a tener montaña, llanura, agua, accidentes, averías y quizás en momento dado nos daremos cuenta de que estamos viajando y que tenemos un vehículo que ha sido forjado en este viaje. Hay personas sabias que, a veces, se paran y van a ver con qué vehículo están viajando: son personas que se conocen a sí mismas a través de una parada reflexiva. Tenemos que parar porque la vida nos para. Y lo podemos vivir de dos maneras: con angustia o lo podemos encarar”, señala el especialista.
El libro es una guía para aprender a construirse, a mirarse de nuevas formas, a aceptar las tendencias y experiencias y a madurar a partir de ellas. A través de historias reales -de sus pacientes y propias-, ayuda a cambiar y a crear para el entorno próximo una visión bella de la vida para vivir de una forma plena.
“La clave del vivir es dar sentido a la vida. Y eso incluye dar sentido al sufrimiento que también es parte de la vida”, afirma Elcarte. Hace referencia a que la esperanza a pesar del sufrimiento está siempre ahí, cuando uno ha sufrido no está condenado. Aquella situación que provoca un sufrimiento reafirma que “se puede reprocesar, se puede restaurar y esa persona puede vivir sin ese peso como cualquier otro”.
El sentido en el viaje de la vida
El bello arte de vivir es un largo proceso que implica, por encima de todo, darse cuenta de lo que sucede dentro y fuera. Y este proceso, en cierto modo, es también un viaje. Un viaje que se inicia, como no podía ser de otra manera, con el aterrizaje en este mundo de un bebé, germen del adulto en el que se convertirá un día, y que tiene como conquista fundamental de su desarrollo llegar a consolidar una personalidad que le permita manejarse e integrarse en el mundo que lo rodea.
A lo largo de la lectura, Elcarte “nos presenta diferentes personajes reales o hipotéticos que han podido acudir a su consulta cuya vida, en un momento dado, los ha parado, o ellos han decidido parar, y que han convertido esa parada en una oportunidad de reflexión. De forma sencilla, cargados de entereza, paulatinamente y sin pausa, empiezan a dar nuevos sentidos a sus vivencias y a reescribir sus relatos de una forma novedosa, sin repetirse lo que los demás les dijeron o les hicieron creer erróneamente sobre ellos mismos.
Rememoran sus vivencias cargadas de dolor, sufrimiento y quebranto, observándolas con sosiego y con sentido. Así, lejos de reabrirse las heridas, estas se convierten en pasado, episodios de su vida, capítulos hilados con significados nuevos y coherentes.”, señala la psicóloga Cristina Cortes Viniegra.
Durante la presentación del libro, el escritor y director de Vitaliza retomó el concepto del viaje de la vida donde “nos podemos plantear por conciencia y decimos: ¿a dónde voy?, ¿quién soy? Y, si no lo hacemos nosotros -que no suele pasar-, lo hace la vida, y llegará un quiebre vital: una enfermedad, una perdida fuerte, un trabajo que falla. Y, cuando la vida me para, y como no me paraba a pensar o a mirar, me puede abrumar y me puede romper.”
El autor compartió que la vida lo detuvo dolorosamente en una etapa muy joven, pero se preguntó, ¿qué puedo aprender yo aquí?, “a través de acompañar al otro en su sufrimiento, me di cuenta del enorme beneficio que es ayudar. Más ayudaba, más salía de mí mismo y de mí bucle. Menos enganchaba a mi victimismo”, comentó.
Afrontar para crecer como ser humano
En su libro ofrece un mensaje esperanzador: “cuando paramos, hay una muy buena noticia: tomamos conciencia. El sufrimiento no es algo buscado, pero es parte de, igual que la alegría, igual que el bienestar. Al tomar conciencia voy a tener la posibilidad de chequear, hago el repaso y, de la meditación y mindfulness, saldré con carencias y con virtudes…, pero ya conociendo sus capacidades. Lo que no podemos hacer es que el sufrimiento, el descontrol nos lleve simplemente a la queja a la desesperación porque entonces perdemos la condición humana y, nosotros, con todas estas desgracias, perdemos esa capacidad de resiliencia que nos ha caracterizado como seres humanos y nos ha hecho sobrevivir. No vamos a ir a ningún lado. Claro, lo que nos sucede es terrible pero precisamente por ahí es donde tienen que aparecer los hombres fuertes y tener la capacidad de afrontar todos esos avatares y darles la vuelta, o estamos condenados. Lucho por una revolución interior donde cada persona entienda la vida como un viaje en el cual uno puede crecer como persona y dar sentido a lo que realmente nos hace humanos, y son cosas sencillas como el amor, la solidaridad”, destaca el escritor.
Sobre el libro
“Un libro imprescindible para quienes buscan equilibrio, felicidad y una conexión honda consigo mismos.”
Isabel Coixet
El autor
Javier Elcarte, neuropsicólogo especializado en trauma, consultor de terapia EMDR, lleva toda una vida dedicada a la psicoterapia. Es cofundador y director desde hace más de veinte años de Vitaliza Instituto de la Salud, centro especializado en trauma. También ha sido el promotor, fundador y primer presidente de la Sociedad Española de Bio y Neurofeedback (SEBINE).