Conserva la magia del Día de los Reyes Magos

Un salón moderno en un piso en España, al amanecer del Día de Reyes (6 de enero). Escena luminosa y acogedora con luz suave entrando por una ventana grande. Árbol de Navidad con decoración minimalista. Cerca del árbol, 3 pares de zapatos de niños. Junto a cada par de zapatos, un grupo de regalos envueltos con papel brillante, lazos y etiquetas legibles con los nombres de los Reyes Magos - imagen sintética.

Vamos a analizar si la magia del Día de los Reyes Magos está en la ilusión o en los regalos

Unos días después de volver de Disneyworld en Orlando Paloma se acercó a mí con esa expresión que tienen los niños cuando están a punto de revelar algo de lo que se sienten tremendamente orgullosos Tenía siete años y una sonrisita de suficiencia que no auguraba nada bueno

Mamá dijo con el tono de quien va a soltar una bomba y lo sabe tengo que contarte una cosa

No hizo preguntas No pidió confirmación Simplemente me explicó paso a paso y con un orgullo casi insultante que cómo lo de Papa Noel y los Reyes Magos era obvio buscó entre los recibos en mi cartera porque conoce mis hábitos mejor que yo misma los que eran de juguetes y que sabía exactamente lo que iba a recibir antes de abrir ningún paquete

También se lo conté a Álvaro añadió magnánima Para que no se sintiera solo sin saberlo

Aunque Alvaro no se había preocupado nunca mucho del tema Le bastaba con recibir sus regalos

Así que ahí estaba yo con la taza de café enfriándose entre las manos contemplando a mi hija de siete años que me miraba esperando qué Un aplauso Una medalla al mérito detectivesco Lo peor es que una gran parte de mí quería dársela

Una familia dos tradiciones

En nuestra casa siempre han convivido dos mundos navideños Por mi lado el español los Reyes Magos los zapatos en el balcón el agua para los camellos y el roscón del día 6 Por el lado de Juan el británico el intercambio de regalos el día de Navidad el Christmas pudding y esa manía anglosajona de abrir los paquetes nada más levantarse el 25 de diciembre

Cuando nos casamos decidimos quedarnos con las dos tradiciones Así los niños tendrán doble ración de magia dijimos muy convencidos de nuestra brillante idea Lo que no calculamos es que también tendrían doble ración de pistas para resolver el misterio

Porque claro si el día de Navidad recibes regalos que claramente vienen de papá y mamá no hace falta ser Sherlock Holmes para sospechar que los del 6 de enero siguen el mismo patrón Paloma con su mente analítica de siete años simplemente sumó dos más dos Y luego fue a buscar los recibos para confirmar su hipótesis porque mi hija no se conforma con sospechar necesita pruebas

Paloma no lo encontró todo

Pero aquí viene lo interesante Paloma creía haberlo descubierto todo Y no fue así

Porque entre los regalos de aquel Día de Reyes había uno que jamás estuvo en mi cartera Un paquete que no aparecía en ningún recibo envuelto en varias cajas una dentro de otra al estilo de las muñecas rusas Trabajo exclusivo de Juan que había organizado todo a mis espaldas con una discreción que francamente no le conocía

Álvaro y Paloma fueron abriendo caja tras caja cada vez más desconcertados cada vez más emocionados hasta llegar a la última Dentro había un sobre Y dentro del sobre algo que ninguno de los dos esperaba

Una semana en Disneyworld

La cara de Paloma la misma Paloma que estaba tan segura de haberlo averiguado todo fue un poema Álvaro pegó un grito que probablemente oyeron los vecinos de tres casas más allá Y yo miré a Juan que sonreía con esa expresión de ves Todavía quedan secretos en esta familia

Mis hijos dicen que recordarán ese momento toda su vida No el momento de abrir los regalos que ya sabían que iban a recibir sino el de las cajas rusas La sorpresa Lo inesperado

La magia

Lo que los globos me enseñaron

Mi primera memoria consciente es un Día de Reyes Debía de tener dos o tres años pero la imagen está grabada con esa claridad que solo tienen los recuerdos que nos definen

Mis padres me despertaron y me llevaron al salón No era un salón grande y los juguetes no eran caros la mayoría eran del tipo que se compra en un puesto de feria pero a mí me parecieron mejor que todo el oro del mundo La habitación estaba llena de globos de colores y yo no entendía exactamente qué estaba pasando pero recuerdo el entusiasmo de mis padres intentando enseñármelo todo

Mira esto moviéndose de un lado a otro señalando cada cosa como si fueran tesoros

Y la verdad es que lo eran

Había un par de muñecas cacharritos de cocina metálicos un triciclo y algunos regalos más que no recuerdo Lo que recuerdo es la emoción el asombro la sensación de que el mundo era un lugar donde podían ocurrir cosas extraordinarias Y sobre todo recuerdo a mis padres su alegría al verme su ilusión por sorprenderme ese un cariño desbordante que llenaba el salón más que cualquier globo

Me impresionó más su entusiasmo que los propios regalos Y eso décadas después sigo sin haberlo olvidado

La magia no está donde creemos

Hay un debate eterno entre padres es bueno mantener la ilusión de los Reyes Magos o estamos básicamente mintiendo a nuestros hijos Les hacemos un favor o les preparamos para una decepción

Los psicólogos tienen bastante que decir al respecto Resulta que los niños entre dos y siete años viven en lo que llaman pensamiento mágico una etapa en la que la frontera entre la realidad y la fantasía es borrosa y en la que los dragones los unicornios y los Reyes Magos conviven sin ningún problema No es que sean ingenuos o crédulos es que su cerebro está construido para imaginar para crear mundos para creer que todo es posible

Y esa capacidad lejos de ser un defecto es una herramienta fundamental para su desarrollo La fantasía les permite explorar emociones procesar miedos resolver conflictos imaginarios antes de enfrentarse a los reales El pensamiento mágico estimula la creatividad la empatía y la capacidad de resolver problemas de formas originales Hay estudios que incluso relacionan la riqueza del juego imaginativo en la infancia con personalidades más abiertas y flexibles en la edad adulta

Y qué pasa cuando descubren la verdad Pues resulta que tampoco es para tanto La mayoría de los niños llegan a la conclusión por sí mismos alrededor de los siete u ocho años y lo procesan como parte natural de crecer Los expertos coinciden descubrir que los Reyes son los padres puede producir una pequeña decepción pero no es un trauma No hay adultos enfadados con sus familias por haber creído de pequeños Lo que sí hay son adultos que recuerdan esas mañanas del 6 de enero como algunos de los momentos más felices de su infancia

El verdadero regalo

Pero hay algo más Algo que va más allá de si los Reyes existen o no de si los niños creen o dejan de creer

Los rituales familiares esos momentos que se repiten año tras año que tienen un significado compartido son anclas emocionales Los psicólogos dicen que proporcionan seguridad reducen la ansiedad y fortalecen los vínculos Los niños que crecen con tradiciones familiares sólidas desarrollan mayor capacidad para gestionar conflictos y muestran menos conductas de riesgo en la adolescencia

No se trata solo de los regalos Se trata de las tradiciones De dejar los zapatos en el mismo sitio cada año De preparar el agua para los camellos De despertarse temprano juntos De los globos que llenan un salón que tampoco es muy grande

Paloma ya sabía lo que había en los paquetes pero igual quería abrirlos Álvaro conocía el secreto pero seguía emocionado por la mañana del 6 de enero Porque lo que esperaban no eran los objetos

Esperaban el momento

Los nuevos guardianes de la magia

Cuando Paloma terminó de contarme su hazaña detectivesca la miré con una mezcla de orgullo y resignación

Entonces ya no hay magia pregunté

Ella me miró como si hubiera dicho una tontería

Mamá Las cajas rusas Disneyworld Cómo no iba a haber magia Lo recordaré siempre

Y ahí lo entendí todo

La magia de los Reyes nunca estuvo en el misterio de quién dejaba los paquetes Nunca estuvo en el secreto bien guardado ni en la inocencia de creer en hombres sabios que viajan en camello La magia estaba y está en otra parte en el ritual compartido en la ilusión de quien prepara la sorpresa en la emoción de quien la recibe En las cajas dentro de cajas que hay que abrir una a una En los globos de colores de un salón pequeño En padres que se levantan temprano para ver la cara de sus hijos

La magia no se pierde cuando descubres el secreto

Se hereda

Después de la revelación he tenido que volverme mucho más creativa al preparar los regalos sabiendo que Paloma probablemente intentará encontrar los recibos Y probablemente lo consiga porque mi hija tiene un talento innato para el espionaje doméstico que debería preocuparme

Pero también procuramos preparar sus regalo sorpresa El que no aparecerá en ninguna cartera El que vendrá envuelto en capas y capas de misterio

Porque si he aprendido algo es que cuando los niños creen saberlo todo es exactamente el momento de demostrarles que no que todavía hay más

La ilusión no es creer en algo imposible

Es querer sorprenderse juntos


Esta Navidad leer es un regalo

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