Vamos a analizar si la magia del Día de los Reyes Magos está en la ilusión o en los regalos
Unos días después de volver de Disneyworld en Orlando Paloma se acercó a mí con esa expresión que tienen los niños cuando están a punto de revelar algo de lo que se sienten tremendamente orgullosos Tenía siete años y una sonrisita de suficiencia que no auguraba nada bueno
Mamá dijo con el tono de quien va a soltar una bomba y lo sabe tengo que contarte una cosa
No hizo preguntas No pidió confirmación Simplemente me explicó paso a paso y con un orgullo casi insultante que cómo lo de Papa Noel y los Reyes Magos era obvio buscó entre los recibos en mi cartera porque conoce mis hábitos mejor que yo misma los que eran de juguetes y que sabía exactamente lo que iba a recibir antes de abrir ningún paquete
También se lo conté a Álvaro añadió magnánima Para que no se sintiera solo sin saberlo
Aunque Alvaro no se había preocupado nunca mucho del tema Le bastaba con recibir sus regalos
Así que ahí estaba yo con la taza de café enfriándose entre las manos contemplando a mi hija de siete años que me miraba esperando qué Un aplauso Una medalla al mérito detectivesco Lo peor es que una gran parte de mí quería dársela
Una familia dos tradiciones
En nuestra casa siempre han convivido dos mundos navideños Por mi lado el español los Reyes Magos los zapatos en el balcón el agua para los camellos y el roscón del día 6 Por el lado de Juan el británico el intercambio de regalos el día de Navidad el Christmas pudding y esa manía anglosajona de abrir los paquetes nada más levantarse el 25 de diciembre
Cuando nos casamos decidimos quedarnos con las dos tradiciones Así los niños tendrán doble ración de magia dijimos muy convencidos de nuestra brillante idea Lo que no calculamos es que también tendrían doble ración de pistas para resolver el misterio
Porque claro si el día de Navidad recibes regalos que claramente vienen de papá y mamá no hace falta ser Sherlock Holmes para sospechar que los del 6 de enero siguen el mismo patrón Paloma con su mente analítica de siete años simplemente sumó dos más dos Y luego fue a buscar los recibos para confirmar su hipótesis porque mi hija no se conforma con sospechar necesita pruebas
Paloma no lo encontró todo
Pero aquí viene lo interesante Paloma creía haberlo descubierto todo Y no fue así
Porque entre los regalos de aquel Día de Reyes había uno que jamás estuvo en mi cartera Un paquete que no aparecía en ningún recibo envuelto en varias cajas una dentro de otra al estilo de las muñecas rusas Trabajo exclusivo de Juan que había organizado todo a mis espaldas con una discreción que francamente no le conocía
Álvaro y Paloma fueron abriendo caja tras caja cada vez más desconcertados cada vez más emocionados hasta llegar a la última Dentro había un sobre Y dentro del sobre algo que ninguno de los dos esperaba
Una semana en Disneyworld
La cara de Paloma la misma Paloma que estaba tan segura de haberlo averiguado todo fue un poema Álvaro pegó un grito que probablemente oyeron los vecinos de tres casas más allá Y yo miré a Juan que sonreía con esa expresión de ves Todavía quedan secretos en esta familia
Mis hijos dicen que recordarán ese momento toda su vida No el momento de abrir los regalos que ya sabían que iban a recibir sino el de las cajas rusas La sorpresa Lo inesperado
La magia
Lo que los globos me enseñaron
Mi primera memoria consciente es un Día de Reyes Debía de tener dos o tres años pero la imagen está grabada con esa claridad que solo tienen los recuerdos que nos definen
Mis padres me despertaron y me llevaron al salón No era un salón grande y los juguetes no eran caros la mayoría eran del tipo que se compra en un puesto de feria pero a mí me parecieron mejor que todo el oro del mundo La habitación estaba llena de globos de colores y yo no entendía exactamente qué estaba pasando pero recuerdo el entusiasmo de mis padres intentando enseñármelo todo
Mira esto moviéndose de un lado a otro señalando cada cosa como si fueran tesoros
Y la verdad es que lo eran
Había un par de muñecas cacharritos de cocina metálicos un triciclo y algunos regalos más que no recuerdo Lo que recuerdo es la emoción el asombro la sensación de que el mundo era un lugar donde podían ocurrir cosas extraordinarias Y sobre todo recuerdo a mis padres su alegría al verme su ilusión por sorprenderme ese un cariño desbordante que llenaba el salón más que cualquier globo
Me impresionó más su entusiasmo que los propios regalos Y eso décadas después sigo sin haberlo olvidado
La magia no está donde creemos
Hay un debate eterno entre padres es bueno mantener la ilusión de los Reyes Magos o estamos básicamente mintiendo a nuestros hijos Les hacemos un favor o les preparamos para una decepción
Los psicólogos tienen bastante que decir al respecto Resulta que los niños entre dos y siete años viven en lo que llaman pensamiento mágico una etapa en la que la frontera entre la realidad y la fantasía es borrosa y en la que los dragones los unicornios y los Reyes Magos conviven sin ningún problema No es que sean ingenuos o crédulos es que su cerebro está construido para imaginar para crear mundos para creer que todo es posible
Y esa capacidad lejos de ser un defecto es una herramienta fundamental para su desarrollo La fantasía les permite explorar emociones procesar miedos resolver conflictos imaginarios antes de enfrentarse a los reales El pensamiento mágico estimula la creatividad la empatía y la capacidad de resolver problemas de formas originales Hay estudios que incluso relacionan la riqueza del juego imaginativo en la infancia con personalidades más abiertas y flexibles en la edad adulta
Y qué pasa cuando descubren la verdad Pues resulta que tampoco es para tanto La mayoría de los niños llegan a la conclusión por sí mismos alrededor de los siete u ocho años y lo procesan como parte natural de crecer Los expertos coinciden descubrir que los Reyes son los padres puede producir una pequeña decepción pero no es un trauma No hay adultos enfadados con sus familias por haber creído de pequeños Lo que sí hay son adultos que recuerdan esas mañanas del 6 de enero como algunos de los momentos más felices de su infancia
El verdadero regalo
Pero hay algo más Algo que va más allá de si los Reyes existen o no de si los niños creen o dejan de creer
Los rituales familiares esos momentos que se repiten año tras año que tienen un significado compartido son anclas emocionales Los psicólogos dicen que proporcionan seguridad reducen la ansiedad y fortalecen los vínculos Los niños que crecen con tradiciones familiares sólidas desarrollan mayor capacidad para gestionar conflictos y muestran menos conductas de riesgo en la adolescencia
No se trata solo de los regalos Se trata de las tradiciones De dejar los zapatos en el mismo sitio cada año De preparar el agua para los camellos De despertarse temprano juntos De los globos que llenan un salón que tampoco es muy grande
Paloma ya sabía lo que había en los paquetes pero igual quería abrirlos Álvaro conocía el secreto pero seguía emocionado por la mañana del 6 de enero Porque lo que esperaban no eran los objetos
Esperaban el momento
Los nuevos guardianes de la magia
Cuando Paloma terminó de contarme su hazaña detectivesca la miré con una mezcla de orgullo y resignación
Entonces ya no hay magia pregunté
Ella me miró como si hubiera dicho una tontería
Mamá Las cajas rusas Disneyworld Cómo no iba a haber magia Lo recordaré siempre
Y ahí lo entendí todo
La magia de los Reyes nunca estuvo en el misterio de quién dejaba los paquetes Nunca estuvo en el secreto bien guardado ni en la inocencia de creer en hombres sabios que viajan en camello La magia estaba y está en otra parte en el ritual compartido en la ilusión de quien prepara la sorpresa en la emoción de quien la recibe En las cajas dentro de cajas que hay que abrir una a una En los globos de colores de un salón pequeño En padres que se levantan temprano para ver la cara de sus hijos
La magia no se pierde cuando descubres el secreto
Se hereda
Después de la revelación he tenido que volverme mucho más creativa al preparar los regalos sabiendo que Paloma probablemente intentará encontrar los recibos Y probablemente lo consiga porque mi hija tiene un talento innato para el espionaje doméstico que debería preocuparme
Pero también procuramos preparar sus regalo sorpresa El que no aparecerá en ninguna cartera El que vendrá envuelto en capas y capas de misterio
Porque si he aprendido algo es que cuando los niños creen saberlo todo es exactamente el momento de demostrarles que no que todavía hay más
La ilusión no es creer en algo imposible
Es querer sorprenderse juntos

