Prueba a hacer velas artesanales en casa

Dos velas artesanales con aroma a lavanda.

Hacer velas en casa es un pasatiempo creativo, que relaja… y que exige respeto por el fuego.

Hacer velas artesanales en casa es uno de esos hobbies que parecen sencillos… hasta que te pones y descubres que cada detalle cuenta. La buena noticia es que no necesitas un taller profesional: necesitas buenos materiales, control del calor y paciencia para dejar curar.

Cuando lo entiendes, este pasatiempo se vuelve casi terapéutico. No es solo “derretir y verter”. Es aprender a equilibrar una pequeña máquina de combustión: la mecha alimenta la llama y la cera se convierte en combustible líquido. Y ahí es donde nacen tanto las velas preciosas como los fallos típicos (túnel, humo, hundimientos).

Y, sí, la parte científica también es relajante.

Vamos paso a paso, empezando por lo importante: materiales y proceso.

Materiales: lo que compras determina el 70% del resultado

La base de cualquier vela es la cera, pero la realidad es que una vela funciona bien cuando cera + mecha + recipiente (o molde) + fragancia están en equilibrio.

La cera: el “cuerpo” de tu vela

La cera define el aspecto, la duración y cómo se comporta el aroma.

La cera de soja es muy popular para velas en vaso, porque se trabaja con facilidad y tiene un punto de fusión relativamente bajo. También es habitual que admita cargas de fragancia generosas (siempre dentro de lo recomendado por el fabricante); por ejemplo, hay ceras de soja para contenedor que indican compatibilidad con hasta un 10% de esencia

La parafina suele dar acabados más regulares y un perfume potente, y por eso muchos artesanos la usan en velas decorativas o de molde. La cera de abeja, en cambio, aporta un aroma natural propio y una combustión lenta que encanta si buscas una vela más “minimalista” (a veces con poca o ninguna fragancia añadida).

Mi consejo para empezar es elegir una sola cera y repetirla en varios intentos. Cambiarlo todo a la vez impide saber lo que mejoró o empeoró tu vela.

La mecha: el motor (y tu mayor aliado… o tu mayor problema)

La mecha determina el tamaño de la llama y, sobre todo, el ancho de la “piscina” de cera fundida. Si es pequeña, aparece el túnel. Si es grande, la llama puede volverse demasiado alta, humear o sobrecalentar el recipiente.

Por eso, cuando te aficiones, descubrirás que la clave no es comprar “la mecha perfecta”, sino probar 2–3 tamaños con el mismo vaso y la misma cera.

Fragancias y colorantes: sí, pero con cabeza

La fragancia es la parte más divertida, pero también donde más velas se estropean. Con demasiada fragancia, algunas velas “sudan”, la combustión se vuelve irregular o aparece más hollín. Con poca, el olor queda flojo. El punto medio se encuentra a base de hacer pruebas, anotando los resultados, claro.

En cuanto al color, los colorantes específicos para velas se integran mejor y dan resultados más estables. 

Aditivos (opcional): estearina/ácido esteárico

En velas de molde, es clásico añadir estearina (ácido esteárico) para mejorar dureza y comportamiento. Una proporción orientativa muy usada es 1 parte de estearina por 10 partes de cera

Herramientas básicas

Puedes empezar con un baño maría y utensilios sencillos, pero hay dos cosas que te cambian la experiencia: una básculaun termómetro. Medir por peso te da repetibilidad, y controlar la temperatura evita muchos fallos de aroma y acabado.

También ayuda tener una jarra vertedora resistente al calor, algo para centrar la mecha (un centrador o un palillo) y una superficie estable donde la vela pueda enfriar sin corrientes de aire. 

Cómo hacer velas en vaso: la ruta más fácil para empezar

1) Preparar el vaso y fijar la mecha

Empieza con un vaso limpio y seco. La mecha debe quedar centrada y firme. Si queda torcida, la llama tenderá a desplazarse y el quemado será irregular.

2) Fundir la cera sin prisas

La forma más segura de empezar en casa es el baño maría. Es importante vigilar la cera mientras se derrite y evitar sobrecalentarla; una guía prudente para trabajo doméstico es no pasar de 90°C, además de mantener el proceso bajo supervisión. 

3) Añadir color y fragancia en el momento adecuado

Aquí el termómetro se convierte en tu mejor amigo. Si trabajas con soja, una pauta muy extendida es añadir la fragancia cuando la cera alcanza 85°C (185°F) y remover suavemente durante 2 minutos para que el aceite se integre bien. 

Este paso parece pequeño, pero suele ser el motivo de muchos “mi vela huele a cera y no a perfume”: la fragancia necesita incorporarse de forma homogénea.

4) Verter y dejar enfriar con calma

Vierte la cera líquida despacio para no crear burbujas. Luego, deja la vela quieta y protegida de corrientes. Si la cera se enfría demasiado rápido, pueden aparecer grietas, hundimientos o imperfecciones estéticas.

5) Curado: cuando el olor “madura”

Aunque te apetezca encenderla enseguida, el aroma y la textura suelen mejorar con el tiempo. En recetas de soja, es habitual que el rendimiento sea mejor tras un periodo de curado más largo (muchos artesanos trabajan con 1–2 semanas como referencia, según cera y fragancia). 

Cómo hacer velas de molde: cuando quieres formas bonitas (y más retos)

Las velas de molde son preciosas, pero exigen más paciencia porque la cera contrae al enfriar y el desmolde puede ser delicado.

Primero se prepara el molde colocando la mecha por el orificio y sellándolo para que no haya fugas. Después se centra la mecha arriba para que quede recta. 

Se funde la cera y, si vas a usar estearina, se integra en la proporción orientativa de 1:10. 
A continuación se añade color y fragancia, se mezcla con suavidad y se vierte en el molde. Un truco útil para evitar burbujas es verter de forma controlada y dejar que el molde esté estable durante el enfriado. 

En velas de molde es normal que aparezca un “pozo” alrededor de la mecha por contracción. Se soluciona con un relleno (top-up) cuando la vela ya ha empezado a solidificar. 

Para desmoldar, funcionan bien los cambios suaves de temperatura (frío breve o calor externo controlado) cuando la vela está ya sólida, y luego se recorta la mecha. 

Cómo saber si tu vela está bien hecha: la prueba de quemado

La prueba real para saber si una vela está bien hecha no es cómo queda el primer día, sino cómo quema.

Una vela “equilibrada” suele mostrar una llama estable, sin humo visible, y una piscina de cera que se expande de forma razonable hacia los bordes con el tiempo. Si hace túnel, probablemente necesita una mecha algo mayor o un primer encendido más largo. Si humea o deja hollín, puede necesitar una mecha menor, menos fragancia, menos corrientes de aire… o simplemente recortar mejor la mecha.

Como regla general de mantenimiento, muchas guías recomiendan recortar la mecha antes de encender (en torno a 6 mm–1 cm, según el tipo de vela y la mecha) para reducir humo y llama excesiva. 

Problemas típicos (y por qué pasan)

Si aparecen hundimientos en la parte superior, casi siempre es contracción al enfriar. En velas de molde, rellenar un poco más es una parte normal del proceso. 

Si aparece un “túnel”, suele ser falta de calor en los bordes: mecha pequeña o encendidos demasiado cortos. Si sale hollín, suele haber exceso de llama (mecha grande o larga) o corrientes de aire.

Y si el aroma queda flojo, antes de subir fragancia conviene revisar lo básico: temperatura de incorporación (por ejemplo 85°C en soja), tiempo de mezclado y curado.

Seguridad (un apunte al final, pero siempre en tu cabeza)

Aunque sea un hobby, aquí no hay atajos: trabajas con calor y fuego. La NFPA recomienda mantener las velas a al menos 30 cm de cualquier cosa que pueda ardernfpa.org

Y la CPSC ha alertado de que en noviembre y diciembre (2016–2018) hubo alrededor de 1.100 incendios por velas al año en esos meses, con víctimas y pérdidas materiales. U.S. Consumer Product Safety Commission

En la fabricación, hay dos reglas de oro. La primera es no dejar la cera calentando sin vigilancia y evitar sobrecalentarla en casa. 

La segunda es saber qué hacer si la cera prende: se apaga el fuego y se sofoca cubriendo el recipiente; nunca se usa agua

En el uso cotidiano, ayuda mucho apagar sin soplar para evitar salpicaduras y no apurar la vela hasta el final.  National Candle Association

Dónde comprar materiales

En general, lo más práctico es comprar a proveedores especializados en velas, porque ofrecen ceras consistentes, mechas por tamaños y fragancias diseñadas para combustión (con documentación). Si te interesa la cera de abeja, una vía estupenda es acudir a apicultores o tiendas de apicultura para conseguir materia prima local.

En España, hay tiendas muy orientadas a este hobby. Bonavela agrupa ceras, mechas, fragancias y envases para diferentes tipos de velas. BONAVELA

La Despensa del Jabón tiene una sección específica para velas con ceras, mechas y ácido esteárico. ladespensadeljabon.com

Naturcera ofrece ceras (incluida soja) y también mechas y fragancias en su catálogo. Naturcera+1

Canaryceras vende materiales para elaboración de velas y resume de forma clara el “kit mental” para empezar (cera, mecha, molde/recipiente, esencia, báscula, termómetro…). Canaryceras+1

Y si buscas una opción europea con suministros y kits, también existen tiendas online especializadas en materiales para hacer velas (candle making supplies)Aroma + Wax

Prueba y descubre si este puede ser tu pasatiempo

si quieres disfrutar de hacer velas artesanales en casa, céntrate en dominar lo básico: una buena cera, una mecha adecuada, temperatura controlada y curado. Cuando eso está, lo demás (formas, colores, mezclas de aromas) se vuelve puro disfrute.


Receta para hacer una vela en vaso con cera de soja

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