Sylvester Stallone en el ring de su propia vida

Retrato en blanco y negro de Sylvester Stallone con sombrero.

El próximo 3 de diciembre se cumplen 50 años del estreno comercial en las pantallas grandes de Rocky en Estados Unidos, la película que Stallone escribió y protagonizó cuando todavía era un actor prácticamente desconocido.

Estrenada con expectativas modestas, Rocky obtuvo diez nominaciones a los Oscar y ganó tres premios,entre ellos el de mejor película. Stallone fue candidato como actor protagonista y como guionista. 

A propósito de esta efeméride, el actor publica sus memorias no como un repaso convencional a una filmografía ni a una sucesión de celebridades y estrenos. Stallone reconstruye los años en los que se formó como artista y aprendió a convertir sus experiencias en historias: una infancia marcada por el conflicto y la incomprensión; la llegada a Nueva York con apenas ochenta dólares; los trabajos que le permitieron sobrevivir; su educación autodidacta en cines, museos y bibliotecas; el traslado a Los Ángeles; y la larga batalla para escribir, protagonizar y proteger la película que cambiaría su vida.

El inicio…

Antes de ser una estrella de Hollywood aceptó casi cualquier empleo: limpió jaulas de leones en Central Park, trabajó en una tienda de alimentación, cortó pescado y fue acomodador de cine. Cuando por fin consiguió fotografías profesionales para presentarse a los agentes, el fotógrafo lo retrató vestido de vaquero y con una colilla usada en la boca. Las imágenes no le abrieron ninguna puerta, pero el libro muestra cómo cada fracaso acabó convirtiéndose en material para escribir.

El nacimiento de Rocky

La idea surgió una madrugada, mientras caminaba por un barrio de Los Ángeles y pensaba en todas las personas que nunca habían tenido una oportunidad real para demostrar su valía. Necesitaba un personaje que convirtiera esa frustración en una imagen universal. La metáfora fue el boxeo y el protagonista, un púgil de tercera al que la vida había ido cerrando puertas.

Stallone escribió el primer borrador en unos tres días, casi sin dormir. Cuando su esposa Sasha terminó de mecanografiarlo, le dio una respuesta inesperada: Rocky no le gustaba; le parecía un matón sin cualidades que permitieran quererlo. Stallone volvió al texto y transformó al personaje. Le dio una segunda oportunidad, una historia de amor y un objetivo que cualquiera pudiera comprender: no ganar el combate, sino llegar hasta el final y dejar de sentirse un hombre prescindible.

El guion despertó rápidamente el interés de los productores, pero nadie quería a Stallone como protagonista. Le ofrecieron primero 20.000 dólares y fueron elevando la cifra hasta 360.000 a cambio de que cediera la historia y permitiera que una estrella interpretara a Rocky. En aquel momento, él y Sasha tenían poco más de cien dólares, ella estaba embarazada y el dinero habría resuelto de inmediato sus problemas. Aun así, Stallone rechazó todas las ofertas. Finalmente, el estudio aceptó que protagonizara la película, aunque redujo el proyecto a una producción de menos de un millón de dólares y veintiocho días de rodaje.

Rocky, la película

La cinta se rodó con unos 900.000 dólares, en pleno invierno y con una agenda que obligaba a resolver cada problema sobre la marcha. Stallone cobraba 320 dólares semanales como actor y el salario mínimo como guionista. Cerca del noventa por ciento del vestuario de Rocky procedía de su propio armario: la cazadora, los vaqueros, las botas, la sudadera y hasta el jersey del reno.

El célebre sombrero azul costó tres dólares en una tienda de segunda mano. Los productores pensaban que resultaba ridículo y se opusieron a que lo llevara. Stallone insistió porque sentía que completaba la silueta del personaje. 

El libro Los Escalones de Sylvester Stallone

El lector conocerá el proceso creativo. Stallone explica cómo eligió a Talia Shire cuando otros nombres más conocidos sonaban para Adrian; cómo Burgess Meredith aceptó hacer una prueba pese a su larguísima carrera; cómo Carl Weathers y él coreografiaron el combate durante cientos de horas; y cómo Bill Conti compuso y grabó la banda sonora con un presupuesto mínimo y apenas ocho horas de estudio.

Stallone reconoce errores, impulsos, decisiones temerarias y momentos en los que estuvo a punto de abandonar. Habla con franqueza de su nacimiento, de la parálisis parcial del lado izquierdo de la cara, del acoso escolar, de una familia conflictiva, de expulsiones, peleas, una herida de bala y una estancia en prisión. La dureza convive con el humor, la autocrítica y una atención constante a quienes aparecieron en el momento adecuado. 

(tapa dura)

Detrás de Rocky hay una historia real de esfuerzo, obstáculos y sueños cumplidos.
Sylvester Stallone cuenta su camino al éxito en unas memorias sinceras y emocionantes.

Descubre la historia del hombre que nunca dejó de luchar.

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Sylvester Gardenzio Stallone

Nació en Nueva York el 6 de julio de 1946. Las complicaciones de su parto y el uso de fórceps le causaron una parálisis parcial permanente en el lado izquierdo de la cara, origen de algunos de sus rasgos y de su voz característica. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre Nueva York, Maryland y Filadelfia, con frecuentes cambios de colegio y una relación difícil con sus padres. Estudió en el American College de

Suiza y en la Universidad de Miami, que abandonó poco antes de graduarse. A finales de los años sesenta se instaló en Nueva York para intentar abrirse camino como actor. Apareció en Bananas, de Woody Allen, y logró su primer papel cinematográfico importante en Días felices (The Lords of Flatbush), estrenada en 1974.

Su gran oportunidad llegó con Rocky (1976), cuyo guion escribió y cuyo papel protagonista defendió frente a la oposición del estudio. La película recibió diez nominaciones a los Oscar y ganó los premios a mejor película, dirección y montaje. Stallone fue nominado como actor protagonista y como guionista, una doble candidatura que lo situó de inmediato entre las figuras más reconocibles del cine estadounidense.

Posteriormente, se consolidó como actor, guionista, director y productor. Volvió a Rocky Balboa en varias secuelas, dio vida a John Rambo desde Acorralado (First Blood) y encabezó la saga Los mercenarios (The Expendables). También asumió papeles dramáticos en títulos como Cop Land y regresó al universo de Rocky en Creed, interpretación por la que recibió una nueva nominación al Oscar en 2016, casi cuatro décadas después de la primera.

El actor ha escrito, dirigido y producido numerosas películas, y ha desarrollado durante años una actividad paralela como pintor.