Vivir más y mejor

Pareja mayor caminando por un parque con esterillas de ejercicio y una botella de agua.

Actualmente, la esperanza de vida de una persona está en aumento. Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística de España en 2035, la esperanza de vida al nacimiento alcanzaría los 82,5 años en los hombres y los 87,4 en las mujeres.

De ahí que la longevidad plantee preguntas colectivas de enorme actualidad. ¿Cómo deben adaptarse las ciudades a una población cada vez más longeva? ¿Qué lugar reservamos a las personas mayores en una cultura fascinada por la novedad? ¿Cómo transformar el trabajo y los cuidados cuando las trayectorias vitales se alargan?

Ante este contexto, Carmen Lanchares publica El tiempo a nuestro favor. La ciencia de la longevidad. Con este libro la autora propone una mirada rigurosa, práctica y profundamente humana sobre el envejecimiento.

Durante gran parte del siglo XX, la vida se organizó alrededor de una secuencia relativamente estable: formación, trabajo y jubilación. El aumento de la esperanza de vida está transformando ese esquema. Ahora, las personas llegan a edades avanzadas con mejores condiciones físicas, mayores expectativas de actividad y una participación social más prolongada que generaciones anteriores. La longevidad deja así de ser una cuestión exclusivamente médica para convertirse en un fenómeno cultural.

Esta lectura no promete detener el paso del tiempo, sino comprenderlo mejor. Es un ensayo que reivindica que vivir más solo tiene sentido si aprendemos también a vivir mejor.

A través de sus páginas se invita al lector a pensar sobre qué significa construir una sociedad en la que millones de personas vivirán veinte o treinta años más de lo que vivieron sus abuelos. No se trata únicamente de añadir tiempo a la existencia, sino de redefinir qué hacemos con ese tiempo.

Durante décadas, gran parte de la conversación pública sobre el envejecimiento estuvo dominada por una obsesión: la de parecer más joven.

La industria cosmética, el mercado del bienestar y buena parte de la cultura contemporánea contribuyeron a presentar la edad como un problema que debía ocultarse, corregirse o retrasarse.

La cuestión es cómo queremos vivir esos años

El tiempo a nuestro favor participa de un cambio de paradigma cada vez más visible. El objetivo ya no consiste en borrar las huellas del tiempo, sino en conservar la capacidad funcional, la salud física y el bienestar emocional durante el mayor número posible de años.

Con el tiempo, la pregunta deja de ser cómo parecer más joven para convertirse en cómo mantener la autonomía, la movilidad, la fuerza muscular, la salud metabólica, la capacidad cognitiva y la calidad de vida. Desde esta perspectiva, el envejecimiento deja de ser una derrota biológica para convertirse en un proceso que puede afrontarse de manera activa y consciente.

La aportación del libro consiste precisamente en devolver la conversación al terreno de los hechos comprobables. No se pregunta cómo vivir para siempre, se pregunta qué sabemos realmente sobre cómo vivir mejor durante más tiempo.

Aprender a vivir una vida más larga

Vivimos más tiempo que nunca, pero seguimos organizando nuestras expectativas, nuestras instituciones y nuestra cultura como si la longevidad fuera una anomalía.

El resultado es una paradoja. Nunca hemos contado con más conocimiento científico sobre cómo envejecemos y, sin embargo, pocas veces hemos estado tan expuestos a mensajes sobre cómo afrontar el paso del tiempo. Suplementos milagrosos, terapias antiedad, rutinas extremas, promesas de rejuvenecimiento celular y discursos que convierten la longevidad en una cuestión de voluntad individual conviven con una realidad mucho más compleja. Envejecer implica transformaciones biológicas inevitables, pero también oportunidades únicas de desarrollo personal, creatividad, experiencia, salud y bienestar.

El libro de Carmen Lanchares parte de una convicción sencilla: la longevidad no debe entenderse como una lucha contra la edad, sino como el aprendizaje de una nueva etapa de la vida. Por eso, lejos de alimentar fantasías de inmortalidad o discursos catastrofistas sobre la vejez, propone una aproximación basada en la evidencia, el sentido común y una idea fundamental: existe un amplio margen de actuación para influir en cómo envejecemos, aunque no podamos evitar envejecer.

Lanchares insiste en que existen cambios inevitables asociados a la edad, como la pérdida de masa ósea, la disminución de la elasticidad muscular o determinadas transformaciones hormonales y cognitivas. Pero también recuerda que el estilo de vida sigue siendo uno de los factores más decisivos para determinar cómo transitamos esos cambios.

Pocas áreas del conocimiento generan hoy tantas expectativas como la investigación sobre el envejecimiento. La posibilidad de retrasar enfermedades asociadas a la edad, prolongar la salud funcional o comprender mejor los mecanismos biológicos del envejecimiento ha convertido la longevidad en uno de los campos más dinámicos de la investigación científica contemporánea. Al mismo tiempo, esta atención creciente ha impulsado una industria multimillonaria que mezcla avances reales con promesas imposibles de verificar. Frente a las recetas universales, las modas pasajeras y las soluciones milagrosas.

Lo que se propone en el libro no consiste en negar las dificultades asociadas a la edad, sino en evitar que éstas monopolicen la conversación, porque una sociedad que sólo habla de la vejez como deterioro acaba siendo incapaz de reconocer todo aquello que los años también aportan. Una mirada afín aparece en Siéntete orgullosa de cumplir años.

La longevidad colectiva

Aunque muchas decisiones relacionadas con la salud dependen de hábitos individuales, el libro evita reducir la longevidad a una responsabilidad exclusivamente personal. Cómo envejecemos también depende del entorno en el que vivimos, de nuestras relaciones sociales, del acceso a recursos sanitarios, de las condiciones laborales y de las desigualdades acumuladas a lo largo de toda una vida.

La autora

Carmen Lanchares es periodista nacida en Madrid especializada en belleza, salud y bienestar. Fue directora de belleza de Vogue España durante veintidós años. Comenzó su carrera profesional en informativos locales de radio, cocreó una revista especializada en perfumería y cosmética y formó parte del equipo fundador del máster Vogue-Universidad Carlos III en Comunicación de Moda y Belleza, como coordinadora y profesora de la asignatura de Belleza y Salud. Ha colaborado con el suplemento «Lifestyle», de La Razón; en la sección «Longevity» de la plataforma Vivo-La Vanguardia y en la revista Woman, entre otros.